jueves, 19 de mayo de 2011

Sedum spathulifolium. Sedum de hoja ancha.


Procedente de Norteamérica. Jardín Botánico de Gijón, marzo y junio de 2011.

"Midnight in Paris" Woody Allen.


Algunos seguidores de W. Allen son menos flexibles que el director y, buscando obsesivamente el modo de hacer que le hizo famoso, encuentran este film ligero y sin apenas contenido. Creo, sin embargo, que los enredos interpersonales dieron de sí lo suficiente. No los evita del todo y mantiene la gracia de los mismos con esas escenas de acciones y conversaciones paralelas tan cercanas a lo diario  que pocos directores han sabido emular. Ha cambiado, y acertado a mi modo de ver, a un enfoque donde destaca más lo intrapersonal en el argumento. En edad está de ello, por otra parte, y de llegar a las conclusiones que otros filósofos han manifestado: el paraíso del pasado siempre es un ideal, puede ser un modelo, pero no una vía de escape de la realidad.
Dentro de esta concepción tiene sentido el doble de su persona tan exagerado que encarna el personaje principal. Más que un alarde de narcisimo, me parece un toque de ingenio que resalta otro de los escalones en este viaje a la historia, personal y de la época. Allen es capaz de criticarse a sí mismo mostrando sus deseos juveniles de llegar a ser buen escritor (o director, es lo de menos) imitando a los ídolos platónicos de los años 40 en Paris. Capital que ha quedado en nuestra imaginación como centro cultural de vanguardia por la cantidad de artistas europeos y americanos que allí  coincidieron y posteriormente se encumbraron. Arquetipos para las siguientes generaciones: Luis Buñuel, Ernest Hemingway, Scott Fidgerald, Picaso, Dalí, el torero Belmonte…
En un salto a lo fantástico, el protagonista los va conociendo -algo caricaturizados, el tiempo es limitado en un film, así como los supuestos conocimientos de los espectadores- y esto le sirve para mejorar su trabajo, desde luego, y cómo no, para darse cuenta de que el presente es lo que ha de cambiar. El presente afectivo y sentimental que es el soporte de todo lo demás, desde luego. Hemingway se lo aconsejó, para escribir bien tienes que sentir lo mismo que cuando besas con pasión a una mujer.

2 comentarios:

  1. Muy bueno el comentario de la peli.
    La idea de Allen está clara, pero no se puede "contar" en una palicula, con lo cual queda completamente deslavazada.
    1º Hacer un trasunto de su persona en el personaje (como siempre).
    2º Criticar la visión americana del mundo (con orejeras).
    3ºUna cenicienta de medianoche.
    4ºUn flash sobre los iconos París años 20.
    Agítese bien...y sale...un quiero y no puedo.
    A lo mejor es una reducción demasiado simplista, perdone vd.

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  2. No hay motivos para perdonar, cada uno tiene su visión de la peli.

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